CEN-CINAI y Paniamor promueven educar sin pegar


San José Costa Rica, martes 3 de julio, 2012.  En el marco de su 25 aniversario la Fundación Paniamor, en conjunto con, la Dirección Nacional de CEN-CINAI, el Ministerio de Salud y con el apoyo técnico y financiero de Save the Children, se realizará un encuentro nacional con la Dirección Nacional de CEN-CINAI, los días 3 y 4 de julio con el fin de realizar un balance de la situación sobre los logros y desafíos del trabajo realizado por la Dirección Nacional en la implementación de la campaña Educa sin Pegar que inició en 2005-2010.

Educa sin Pegar, tiene como propósito la progresiva erradicación del castigo físico y humillante como práctica de crianza en las familias. Enmarcado en los paradigmas de movilización social, responsabilidad estatal, responsabilidad social empresarial y articulación público-privada.

Además en esos días se analizará la Ley No. 8654 Derechos de niñas, niños y adolescentes a una disciplina libre de castigo físico y trato humillante, desde su aprobación en el 2008. Con el objetivo de impulsar la institucionalización de los contenidos de la campaña: Educa sin Pegar, como componente regular del trabajo formativo con las familias beneficiarias de los servicios que brinda la Dirección Nacional de CEN-CINAI.

La experiencia obtenida por Paniamor en la implementación desde el 2003 del Proyecto “Hacia la Erradicación del Uso del Castigo Físico y el Trato Humillante en las Prácticas de Crianza: Campaña Educa, sin Pegar”; lleva a comprender la necesidad imperiosa que tienen las madres, padres de familia y personas adultas encargadas del cuido de niñas y niños, de obtener mejores herramientas para la crianza y educación de éstos.

A las madres y los padres, no les gusta castigar físicamente o tratar en forma humillante a sus hijas e hijos; lo hacen porqué es la única forma que conocen de disciplinarles.

Esta campaña es tan importante para Costa Rica, como cuando abolimos el ejército. El castigo físico tiene implicaciones negativas en las personas y en la construcción de las relaciones democráticas en una familia. Hemos tenido presencia en los 81 cantones, en las 7 provincias, 5.000 personas han sido capacitadas, además que la campaña ha llegado a más de 45.000 padres y madres de los niños y niñas que asisten a los CEN-CINAI”, exteriorizó Milena Grillo, directora Ejecutiva de la fundación Paniamor.

Por otra parte, desde que se llevó a cabo esta campaña, en la Dirección Nacional de CEN-CINAI, se han implementado acciones de capacitación a funcionarios y funcionarias, para que a su vez brinden educación a padres, madres de los niños y niñas que asisten a los servicios de CEN-CINAI, en temas relacionados con patrones de crianza sin violencia física, para ello, utilizaron materiales y manuales de trabajo diseñados y adaptados a la realidad del país, como son los documentos “ Lucha contra el castigo físico en la Familia ” , “ Manual para la formación ”.

Nadie aprende con golpes, ni con un trato humillante, y mucho menos en la primera infancia, pues ésta representa una etapa decisiva en el desarrollo de las capacidades físicas, intelectuales y emotivas de cada niño y niña. Sin duda, es la etapa más vulnerable del crecimiento. En esta fase se forman las capacidades y condiciones esenciales para la vida, la mayor parte del cerebro y sus conexiones. El amor y la estimulación intelectual permiten a los niños y niñas desarrollar la seguridad y autoestima necesarias”, expresó Guillermo Flores Galindo, director Nacional de la Dirección Nacional de CEN-CINAI.

Durante este encuentro se contará con la participación del experto venezolano Dr. Oscar Misle, quien impartirá en el día dos un taller sobre formación a padres y madres en técnicas de crianza positiva, dirigido al personal de CEN-CINAI con trabajo directo en las familias de las niñas y niños atendidos por esa Dirección, en el ámbito nacional.

Las niñas y los niños tienen derecho a la disciplina, a conocer claramente los límites y a sentir que son amadas, amados, aceptadas y aceptados, respetadas y respetados por su familia. Por esta razón, se presenta como una obligación dotar a madres, padres y cuidadores nuevas herramientas de disciplina, las cuales deben estar centradas en los derechos que tienen las personas menores de edad y que promuevan relaciones familiares más equitativas y respetuosas.Una disciplina entendida como aquellas formas que utilizan las personas adultas para guiar y corregir una conducta que se considera incorrecta sin violentar los derechos de las personas menores de edad.